Los ojos de los pobres

Los ojos de los pobres

«  PEASANT CHILDREN DANCING  »   is   CC0 1.0   by   LE NAIN

En la noche, un poco cansada, quiso usted sentarse delante de un café nuevo que hacía esquina con un nuevo bulevar, aún lleno de yesones y mostrando gloriosamente sus esplendores inacabados.
Frente a nosotros, de pie, en la calzada, estaba plantado un buen hombre de unos cuarenta años, de rostro cansado y barba encanecida, tomando de la mano a un muchachito y cargando con el otro brazo a un pequeño demasiado débil para caminar.
Los ojos del padre decían: “¡Qué belleza! ¡Qué belleza! ¡Se diría que todo el oro del miserable mundo hubiese sido traído para adornar estos muros!”. Los ojos del muchachito: “¡Qué belleza! Pero a esta casa sólo pueden entrar gentes que no son como nosotros”. Los ojos del más pequeño estaban demasiado fascinados para expresar otra cosa que no fuera un deleite estúpido y profundo.
Las canciones dicen que el placer vuelve al alma buena y dulcifica el corazón. La canción esta noche era justa en lo que respecta a mí. No sólo me sentía enternecido por esa familia de ojos, sino me daban cierta vergüenza nuestros vasos y garrafas, mayores que nuestra sed.
Volvía mis ojos a los suyos, oh amada, para leer mi pensamiento; me sumergía en sus ojos tan bellos y tan extrañamente dulces, en sus bellos ojos verdes habitados por el capricho e inspirados por la luna, cuando usted me dijo: “¡Esa gente me resulta intolerable con esos ojos abiertos como puertas cocheras! ¿No podría decirle al dueño del café que los aleje?”.
Baudelaire, C. (1995) ‘Los ojos de los pobres’, in M.A. Campos (tran.) Pequeños poemas en prosa. México: Ediciones Coyoacán.

Contradicción.

Por un lado, está la familia de los ojos y, por otro, la estratificación. La presencia de la familia pobre evoca tanto una profunda conexión humana como una pregunta sobre nuestro lugar en el espacio público.

Por ejemplo, podemos sentirnos obligados a ayudar a las personas menos afortunadas de nuestra sociedad, pero a menudo tenemos la sensación de que invaden nuestro espacio cuando utilizan el espacio público del mismo modo que nosotros, como si fuera nuestro y no suyo.

El poema describe una pregunta de la modernidad sobre la constitución del espacio público, en el que tanto nuestra autenticidad pura como las personas pobres parecen no ser bienvenidos, aunque estas últimas ya estén presentes.

Así pues, existe esta dualidad contradictoria de ser a la vez individuo y parte de la cosa pública y que las personas pobres no puedan evitar mostrar su autenticidad en el espacio público.

Esto lleva a preguntarse qué papel desempeñarán los datos y la tecnología en la transformación digital del servicio público: ¿ampliarán o reducirán esta brecha?

Última actualización: 29/12/2022.

«  LOS OJOS DE LOS POBRES  »   is   CC BY-SA 4.0   by   MAUKO QUIROGA

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